La delegación estadounidense desechó todos los artículos que las autoridades chinas les habían proporcionado durante la visita oficial de Donald Trump a Pekín, que tuvo lugar del 13 al 15 de mayo, informó la corresponsal del New York Post en la Casa Blanca, Emily Goodin.
La periodista detalló en X que entre las artículos figuraban "credenciales, teléfonos desechables del personal de la Casa Blanca e insignias para la delegación". Los funcionarios estadounidenses reunieron todos esos objetos y "los tiraron a un contenedor de basura al pie de las escaleras" antes de regresar a Estados Unidos. "No se permite nada procedente de China en el avión", explicó Goodin.
Se trata de la primera visita de un mandatario estadounidense a China en ocho años y fue calificada por el presidente chino, Xi Jinpig, como "histórica", ya que el año 2026 supone un hito importante para los pueblos de ambos países.
Preparaciones estrictas
Durante la visita, los funcionarios, incluido Trump, permanecieron "bajo confinamiento digital" y evitaron llevar sus celulares, informa Fox News. Las delegaciones que viajan a China suelen utilizar únicamente dispositivos simples y 'limpios', ordenadores portátiles temporales y sistemas de comunicación estrictamente controlados. Bajo ese nivel de seguridad, los mensajes se transmiten a través de canales protegidos, cuentas temporales o en persona. Todos los dispositivos de los funcionarios se depuran: sin contactos y sin acceso a la nube.
Estas medidas se adoptan bajo la premisa del Gobierno de EE.UU. de que todo lo que se trae de China —como teléfonos, computadoras o tabletas— debe tratarse como "potencialmente comprometido", destaca el medio.
"Siempre les decimos a las personas que asuman que todo lo que dicen y hacen, tanto en persona como digitalmente, podría ser monitoreado", dijo Theresa Payton, exdirectora de información de la Casa Blanca. A veces los servicios de seguridad entregan teléfonos temporales con "imágenes doradas" incorporadas, que permiten detectar si el dispositivo ha sido pirateado.
Fox News indica que incluso en la Embajada de China en Washington —como en otras sedes de entidades extranjeras del país asiático— se recomienda a los funcionarios estadounidenses mantener sus teléfonos alejados. También se aconseja a los viajeros que no conecten sus dispositivos a puertos USB o estaciones de carga desconocidas, ante el riesgo de extracción de datos.
Reacción de China a las medidas estadounidenses
Por su parte, el Gobierno chino niega las preocupaciones de Estados Unidos. "En China, la privacidad personal es protegida por ley", afirmó Liu Pengyu, portavoz de la Embajada de China. "Nunca ha exigido —ni exigirá jamás— a las empresas o a los particulares que recopilen o almacenen datos en violación de la ley", señaló.


