El presidente de EE.UU., Donald Trump, afirmó que no respondió a la pregunta de Xi Jinping sobre una posible defensa de Taiwán por parte de Estados Unidos. "[Xi] me preguntó si los defendería, y yo le respondí que no hablo de eso", declaró a los periodistas este viernes a bordo del Air Force One, mientras regresaba de China a Estados Unidos.
El mandatario se negó a responder a la prensa si su país apoyaría militarmente a Taiwán en caso de que Pekín intentara tomarlo por la fuerza. "Solo hay una persona que lo sabe, y esa soy yo", dijo. Añadió además que "lo último que necesitamos ahora mismo es una guerra a 9.500 millas de distancia".
El líder chino declaró previamente que Taiwán es el tema más importante en las relaciones entre Washington y Pekín. El mandatario subrayó que, si la situación en torno a la isla china se gestiona adecuadamente, "las relaciones entre ambos países podrán mantenerse estables en general". "Si no se gestiona bien, surgirán fricciones e incluso conflictos entre ambos países, lo que empujará las relaciones entre China y Estados Unidos a una situación muy peligrosa", advirtió.
Taiwán se autogobierna con una administración propia desde 1949, mientras que China la considera como parte irrenunciable de su territorio y la mayoría de los países, incluida Rusia, reconocen la isla como parte integral de la República Popular China.


